Si quieres tener una idea clara de cómo cada persona afronta la vida con una actitud específica, fíjate en los perros de la ciudad.
Sin ropa, ni status social, portan miradas altivas, temerosas, suplicantes, amigables.
Desafían el paso de los carros: suicidas, retadores, resignados, arriesgados.
Unos deciden morir un día en la autopista, o hacerse amigos de un vagabundo... otros se dejan rescatar, otros son desheredados.
Somos autónomos todos.
Todos fuimos arrojados a las calles.
Somos todos iwales.
jueves, 26 de julio de 2007
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2 comentarios:
aysi! la transeute
Prefiero ese tipo de perros, a algunas personas que están en las calles.
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