mmm... intentado seguir esto como una pre-bitácora del viaje al Cusco. Por fin, gracias a la magia del internet, pudimos pagar una parte del viaje, bailar pegao con el cadivi, sin darle pisotones.
El viaje a Cusco, la única posibilidad de equilibrio por ahora, de futuro, de algo concreto.
Mientras más conflictivo está mi presente pienso en Cusco Cusco... como alguien que se entrega ya desesperado a cualquier secta new age, y ojalá me secuestren, ojalá me laven el cerebro y no pueda salir... La rutina de hoy, es más peligrosa que cualquier cosa, es más dañina y parásita que cualquier otra cosa.
Aún sigo buscando casualidades, lo peor es que las encuentro elevadas en potencias. No me importa si me voy alejando de la cordura, la cordura nunca me ha traído lucidez... la cordura es una forma bonita de autorepresión... autorepresión por miedo o por borrachera.
y si así no fuera, quienes me exigen cordura me restriegan sus equivocaciones como razones...
estoy triste... pero aún queda Cusco y las casualidades
martes, 14 de agosto de 2007
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